Centro Vodder® de fisioterapia

Ginecología

  1. Ginecología

    Fisioterapia perineal

    El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que sustentan la porción abdominal inferior, sirviendo de apoyo a la vejiga, al útero y a una parte del intestino. Para que esta estructura anatómica funcione correctamente, sus músculos deben estar adecuadamente preparados. Cuando se produce una alteración en esta musculatura (debilidad, lesiones, etc.) aparecen trastornos del suelo pélvico como la incontinencia urinaria (pérdida involuntaria de la orina), los prolapsos urogenitales (descenso o caída de una víscera pelviana), la incontinencia fecal o estreñimiento y las disfunciones sexuales (frigidez, dispareunia, anorgasmia, vaginismo).

     

    ¿Por qué se desarrollan estas patologías?

    Las causas de debilidad y agresión del suelo pélvico y, por lo tanto, el campo de actuación de la fisioterapia son:

    • Embarazo.
    • Parto y postparto.
    • Envejecimiento y menopausia. Al igual que ocurre con el resto del aparato locomotor cuando no se ejercita, el periné también se va atrofiando y debilitando. Además, los cambios hormonales de la menopausia pueden contribuir a empeorar esta musculatura; en esta etapa de la vida de la mujer, es habitual la presencia de trastornos motivados por la debilidad del periné.
    • Intervenciones quirúrgicas abdominopélvicas.
    • Ejercicio físico. Es frecuente encontrar incontinencia urinaria en deportistas que, en sus actividades, sobrecargan el periné y no equilibran este debilitamiento con ejercicios específicos para tonificar el suelo pélvico.
    • Malos hábitos. Se trata de mejorar determinadas prácticas habituales que realizamos día a día, de forma incorrecta, porque debilitan el periné. Un ritmo miccional incorrecto (aguantar mucho las ganas de orinar o empujar al orinar), el estreñimiento, el uso de fajas y ropa ajustada, o estar mucho tiempo en bipedestación, son algunas de ellas.

     

    ¿En qué consisten los tratamientos de estas patologías?

    La reeducación perineal previene y trata las alteraciones del suelo pélvico con el fin de potenciar la musculatura. En estos tratamientos utilizamos técnicas manuales, biofeedback, electroestimulación y tratamiento y corrección de la estática pélvica.

    Durante el tratamiento, se revisan las conductas que repercuten negativamente sobre el suelo pélvico y se pauta un plan de tratamiento individualizado. La actuación de la  fisioterapia especializada, tanto a nivel preventivo como terapéutico, es decisiva a la hora de evitar o solucionar estas disfunciones del suelo pélvico que tanto afectan a la calidad de vida.

     

    Fisioterapia uroginecológica

    La incontinencia urinaria es una de las expresiones más frecuentes de la debilidad del suelo pélvico a lo largo de la vida. Se trata de una patología que aumenta no solo en edades avanzadas sino también en jóvenes.

     

    ¿Qué es la incontinencia urinaria y cuáles son los principales síntomas?

    La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina. El síntoma más frecuente de la incontinencia urinaria es el escape de orina al realizar un esfuerzo como estornudar, toser o reír. Este síntoma puede aparecer solo o acompañado de otras alteraciones como el aumento de la frecuencia miccional o cierta urgencia por acudir al baño. Otros síntomas que pueden aparecer son sensación de pesadez vaginal tras ciertos esfuerzos o al final del día, sensación de bulto en la vulva y dolor en relaciones sexuales.

     

    Fisioterapia obstétrica

    Es un área de la fisioterapia especializada en ayudar a la mujer durante el embarazo, parto y postparto con ejercicios específicos para cada caso.

     

    Embarazo y parto

    El aumento de peso que debe soportar el útero durante la gestación, asociado al efecto hormonal, pueden ser causa de debilidad y agresión del periné. Durante el embarazo, es importante realizar una preparación al parto adecuada con un programa de ejercicios y actividades que faciliten una buena toma de conciencia perineal con:

    • Ejercicios que ayudarán a evitar lesiones y a conseguir una corrección postural global.
    • Técnicas para evitar, en lo posible, reducir el trauma perineal (desgarros y episiotomías) durante el parto.
    • Ejercicios de tonificación pelviperineal.
    • Posturas y pujos durante el parto.
    • Ejercicios respiratorios durante la fase de dilatación en el parto.
    • Pilates para embarazadas.
    • Ejercicios de biomecánica de la pelvis para mejorar la percepción corporal y elegir las posturas adecuadas durante la fase de dilatación y la fase expulsiva en el parto.

     

    Postparto

    Haya sido parto vaginal o mediante cesárea, el postparto es un momento especialmente importante para realizar una valoración del periné y, en cada caso, prevenir o fortalecer y tratar la musculatura perineal (evitando su progresivo deterioro en caso de existir ya una debilidad muscular), pautar tratamiento de recuperación y mantenimiento, y, lo más importante, evitar los malos hábitos que suelen emplearse para recuperar la estética corporal; es demasiado habitual observar la práctica de abdominales mal ejecutados e inadecuados y deportes que incrementen la presión intraabdominal.

     

    Gimnasia Abdominal Hipopresiva

    La Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH) es un conjunto ordenado de ejercicios posturales desarrollados a finales de los años 80 por Marcel Caufried, doctor en Ciencias de la Motricidad y especialista en rehabilitación. Se trata de un conjunto de ejercicios que fortalecen toda la cincha abdominal, devolviendo la estabilidad lumbopélvica, recuperando la diástasis abdominal si existe, y ayudando a recuperar la figura en toda la zona abdominal.

    Con la GAH se fortalece especialmente el abdomen, beneficiando a su vez el suelo pélvico, por lo que su práctica está indicada, sobre todo, para la recuperación del postparto y en la fisioterapia urogenicológica.

     

    ¿Qué beneficios tiene la GAH?

    Algunos de los beneficios e indicaciones de la GAH son:

    • Aumento del tono muscular del suelo pélvico.
    • Prevención de prolapsos pelvianos.
    • Tratamiento y prevención de incontinencia urinaria.
    • Fortalecimiento de la faja abdominal.
    • Reducción del perímetro de la cintura.
    • Corrección postural.
    • Aumento del aporte sanguíneo a la zona perineal y mejora de las relaciones sexuales.
    • Prevención de hernias (abdominales, discales, inguinales, etc.)
    • Favorece el tránsito intestinal en casos de estreñimiento.
    • Tras cirugías abdominales o ginecológicas.
    • En personas deportistas, principalmente en mujeres que practican deportes de saltos o de impacto como el tenis, el atletismo, el pádel o la equitación, unos ejercicios que debilitan el suelo pélvico.