Centro Vodder® de fisioterapia

Drenaje Linfático Manual (DLM)

  1. Drenaje Linfático manual

    El Drenaje Linfático Manual (DLM) es una técnica de masaje específico que poco o nada tiene que ver con el masaje convencional. Consiste en aplicar suaves maniobras que favorecen la captación y la reabsorción de líquidos y ciertas sustancias para ser evacuados a través del sistema linfático. El DLM se aplica generalmente con una presión muy suave, con maniobras que se adaptan a la consistencia del linfedema.

    El tratamiento con DLM es una técnica que precisa especialización y un conocimiento profundo de la anatomía y de la fisiología de los sistemas linfático y venoso. Dicha formación es imprescindible para asegurarnos el óptimo resultado de los tratamientos.

     

    Aplicaciones del DLM

    El Drenaje Linfático Manual es el tratamiento recomendado para cuidar los linfedemas primarios y secundarios. Además de mitigar el dolor, el Drenaje Linfático Manual ayuda a reducir cierto tipo de edemas (inflamación) y  favorece los procesos de cicatrización y recuperación de los tejidos lesionados. Es muy eficaz en procesos postquirúrgicos para casos como las cirugías de mano o rodilla, las prótesis de caderas o las intervenciones de cirugía estética. Y además, se ha demostrado su utilidad en el tratamiento de los traumatismos (esguinces, roturas fibrilares, etc.), de las patologías vasculares como la insuficiencia venosa leve (piernas cansadas) y las úlceras venosas.

     

    Técnicas de DLM

    En 1936 el Dr. Vodder fue el primero en desarrollar una técnica de drenaje pero las maniobras han evolucionado con los estudios e investigaciones científicas existiendo distintas escuelas en Europa. Todas coinciden en la necesidad de aplicar una terapia combinada para poder obtener buenos resultados. El Centro Vodder también evoluciona cada día y se caracteriza por intentar dar el mejor tratamiento y más avanzado a sus pacientes, por eso en este momento utilizamos el Método Godoy. Único método que consigue en el 95% de los casos la resolución del linfedema.

    DLM y cirugía estética

    Tras una operación de cirugía estética, conviene realizar Drenaje Linfático Manual a partir de las 24-48 horas siguientes, siempre bajo prescripción de su cirujano. En estos casos, el DLM disminuye la inflamación postquirúrgica ayudando en los procesos de cicatrización y  contribuye  a una mejor organización de las fibras de la cicatriz; en el caso de cicatrices queloideas (engrosadas), el trabajo con Drenaje Linfático Manual y la aplicación de otras técnicas ayudan a mejorar sensiblemente su aspecto.

     

    DLM y patología venosa

    Las maniobras de Drenaje Linfático Manual actúan conjuntamente sobre los sistemas linfático y venoso superficiales. Por este motivo, un tratamiento combinado de drenaje linfático y prendas de compresión mejorar alivia la pesadez de las piernas (insuficiencia venosa leve). En el caso de las ulceras venosas, el DLM favorece su cicatrización.

     

    Tratamiento del linfedema

    El tratamiento del linfedema es un proceso complejo que precisa de la intervención de fisioterapeutas especializados y requiere la utilización de varias terapias. Para el manejo adecuado de la patología, la Sociedad Internacional de Linfología (SLI) propone la Fisioterapia Descongestiva Compleja (FDC), una técnica que en su protocolo incluye, además del drenaje linfático manual, el cuidado de la piel, ejercicios específicos para el sistema linfático y materiales de compresión (vendajes y prendas).

    Con el tratamiento de DLM se consigue reducir el volumen de la zona afectada, se disminuyen las zonas de fibrosis (duras), se mejora la elasticidad de la piel, se reduce el número de infecciones como la celulitis y linfangitis, y se mejora la calidad de vida de los pacientes.

    El origen de un linfedema puede tener múltiples causas congénitas o provocadas por una enfermedad. En los casos de cáncer de mama, cáncer urogenital y melanoma, la aparición del linfedema es una de las secuelas más habituales provocadas por la cirugía y la radioterapia.

     

    PREGUNTAS FRECUENTES

     

    ¿Qué es un linfedema?

    El linfedema es un acúmulo de líquido en los tejidos (espacio intersticial) provocado por un mal funcionamiento de sistema linfático. Además de agua, contiene proteínas y otras sustancias.

    ¿Qué es el sistema linfático?

    Es un sistema de vasos similar al sistema circulatorio. Se localiza bajo la piel a dos niveles: uno superficial, muy numeroso, y otro profundo, mucho más escaso. Realiza dos funciones básicas:

    • Se encarga de retirar el exceso de líquido y las sustancias que, a través del sistema circulatorio, han llegado hasta los tejidos para su nutrición pero que debido a las características de estos vasos no pueden volver a través del al sistema venoso para su depuración.
    • Participa en los procesos de defensa del organismo. Esta función no está relacionada directamente con el linfedema.

    ¿Se puede saber su causa?

    El origen es diferente según se trate de un linfedema primario o secundario. Es primario es el que padece una persona que o bien no tiene suficientes vasos, o los que tiene no cumplen su función. Este tipo de linfedema se puede desarrollar en la infancia, o estar latente y aparecer en cualquier momento de la vida. En el caso de las niñas, cuando llegan a la pubertad, puede aparecer un tipo de linfedema primario en las piernas que se manifiesta con una ligera inflamación del pie, por lo que muchas veces se confunde con un esguince mal curado. Esta confusión hace que la paciente vaya de un especialista a otro y se pierda un tiempo valiosísimo, ya que el tratamiento precoz es fundamental para controlar la extensión del linfedema a todo el miembro inferior.

    El linfedema secundario es el que se produce después de un accidente, de una cirugía o del tratamiento de radioterapia. Puede aparecer un linfedema tras una mastectomía en la que se han extirpado los ganglios linfáticos axilares, tras una cirugía abdominal o después de que se extraigan los ganglios inguinales correspondientes al miembro inferior.

    ¿Se puede prevenir?

    El linfedema primario no se puede prevenir, pero sí controlar y mantenerlo en estadíos en los que apenas es perceptible. Esto se consigue con un tratamiento precoz que debe iniciarse en cuanto aparecen los primeros síntomas como puede ser un ligero aumento de volumen en un pie que no se corresponde con ninguna lesión.

    El origen del linfedema secundario es multifactorial. Se han realizado estudios científicos, con pacientes intervenidos de cáncer de mama, en los que se demuestra que con un tratamiento de fisioterapia precoz, se reduce la incidencia. De nuevo, la sensación de pesadez, un pequeño cambio en la textura del tejido o un ligero aumento de volumen son los primero síntomas que deben tenerse en cuenta para iniciar su tratamiento.

    Desde hace más de veinte años, en el Centro Vodder utilizamos un protocolo para prevenir el linfedema secundario: comenzamos a tratar a los pacientes en la misma semana de la cirugía, el tratamiento se prolonga durante tres semanas y, posteriormente,  se realiza un seguimiento a lo largo de varios meses.

    ¿Se puede curar?

    El linfedema es una enfermedad crónica, no podemos sustituir los vasos que faltan ni los que no funcionan. Si el tratamiento es precoz y se comienza en los estadíos iniciales, en ocasiones se consigue revertir el volumen del miembro afectado; lo que no significa que haya desaparecido el problema. En estos casos, también es necesario un estricto control por parte del médico y del fisioterapeuta. Si el estadío del linfedema no es inicial y su volumen es ya considerable, el tratamiento es mucho más laborioso y largo pero también se pueden obtener resultados satisfactorios.

    En cualquier caso, que el paciente se implique en el cuidado de su linfedema, es imprescindible tanto para obtener resultados satisfactorios como para su mantenimiento posterior.

    ¿Existe tratamiento?

    Encontramos diferentes formas de abordar el tratamiento de  linfedema. Pero nuestra larga experiencia con todas las técnicas conocidas hasta el momento, nos ha llevado a adoptar como terapia de elección  el Método Godoy& Godoy Drenaje Linfático Global.  Es una terapia innovadora que surge de una exhaustiva investigación por parte del Dr. José María Pereira Godoy y su mujer Fátima Godoy Terapeuta Ocupacional. Este método aporta nuevos conceptos en el tratamiento de los edemas con origen venoso y/o linfático con un abordaje global en su tratamiento, contando con más de 15 años de experiencia y avalado por más de 100 artículos científicos. Es el único método de tratamiento con estudios in vivo, in vitro y clínicos, constituyendo así una base científica de primera línea”.

     

    ¿Qué es y en qué consiste el Método Godoy?

    El Método Godoy  presenta varias opciones de tratamiento que se adaptan a la fisiopatología de cada paciente combinando para ello distintas terapias.

    Este método de trabajo consta de varias técnicas eficaces por sí mismas, pero que aplicadas de forma simultanea crean sinergias aumentado la eficacia de la misma.

    Drenaje Linfático Manual (DLM)

    La diferencia del DLM con otras técnicas como Vodder, Leduc  estriba en la simplicidad de las maniobras, rectilíneas  y centrípetas, para cuyo desarrollo se ha tenido en cuenta la anatomía, la fisiología, fisiopatología y las leyes hidrodinámicas.  Otra característica diferenciadora es la utilización  de cremas humectantes y ocasiones oleosas que facilitan el desarrollo de las maniobras mejorando a su vez el estado seco e hipertrófico de la piel que en muchas ocasiones presentan este tipo de pacientes.

    Estimulo cervical

    Es un técnica independiente dentro del método Godoy&Godoy, que puede utilizarse de forma aislada o con otras técnicas de la Terapia Linfática Global que permite el estímulo de la linfa de todo el cuerpo, pudiéndose utilizar como técnica aislada en niños con linfedema y/o sinérgicamente con el resto de los componente de la terapia global.

    Terapia linfática mecánica y ejercicios linfomiocinéticos

    Para el drenaje mecánico los doctores Godoy han desarrollado diferentes dispositivos que permiten realizar ejercicios pasivos de  los miembros superiores e inferiores que favorecen la formación de la linfa. Mediante otros aparatos los /las pacientes realizan movimientos activos que mejoran la contracción de los vasos linfáticos.

    Contención

    Sin la utilización de las prendas de contención adecuadas sería imposible conseguir una reducción tan rápida del volumen y el mantenimiento de los resultados. Por este motivo el Método Godoy  incluye en la Terapia Global la utilización de unas prendas especiales de baja elasticidad, que se han diseñado especialmente para este fin y que el paciente debe utilizar como complemento del resto de los componentes de la terapia.

    ¿Cómo se desarrolla el tratamiento?

    Para que su tratamiento sea efectivo y duradero se realizará en dos fases:

    1. Fase intensiva. Se inicia con un tratamiento de choque que se prolonga durante dos, tres o cuatro semanas. La duración del tratamiento se pauta después de haber realizado una medición del volumen y una valoración de la consistencia del edema. Durante esta fase, el tratamiento de DLM  se realiza los cinco días de la semana. Además, el paciente debe utilizar vendajes de compresión durante todo el día; los vendajes sólo se retiran para realizar un nuevo tratamiento. Simultáneamente, se marcan las pautas para mantener una cuidadosa hidratación de la piel y se programan los ejercicios específicos que debe realizar con el vendaje.
    2. Fase de mantenimiento. Una vez finalizados los tratamientos de la fase intensiva, las sesiones se van espaciando paulatinamente. En esta fase, el tratamiento de DLM irá acompañado de un manguito o media de compresión que deberá llevar durante el día. En algunas ocasiones puede necesitarse también un vendaje durante la noche.

    Con este nuevo abordaje se consiguen resultados mucho más rápidos que con otras técnicas de drenaje, mejorando la circulación linfática a corto y largo plazo. Un tratamiento intensivo permite una reducción de volumen de aproximadamente un 10% diariamente y alrededor de un 50% en una semana. En los grados I y II es posible una reducción casi total del edema en 95%  de los pacientes  en algunas semanas.

    ¿En qué consisten los vendajes?

    Después del tratamiento con DLM, para aumentar su eficacia, es imprescindible realizar unos vendajes sobre el miembro afectado con linfedema. La finalidad de estos vendajes es aumentar la presión sobre los tejidos y recuperar la elasticidad de la piel. Dependiendo de las características de cada linfedema, se realizan diversos tipos de vendajes y se utilizan diferentes materiales. Durante la primera consulta, se le explicará cuál es el vendaje más apropiado al estadío de su linfedema aunque el tipo de vendaje puede variar con el tiempo.

    ¿Cuánto tiempo debo llevar el vendaje?

    En la fase de tratamiento intensivo, el vendaje se utilizará durante todo el día y sólo se retira para realizar un nuevo tratamiento; debe tener en cuenta que la eficacia del tratamiento depende de ello. Si por algún motivo no fuera posible llevar el vendaje las 24 horas del día, el resultado del tratamiento será mucho más largo y menos satisfactorio de lo que cabría esperar.

    El material de vendaje se le facilita en la consulta. Dependiendo de su cuidado, será necesario renovarlo a los tres o seis meses.

    ¿Qué es una prenda de compresión?

    Al finalizar la fase de tratamiento intensivo se toman medidas para que un experto en ortopedia realice una media de compresión (para los miembros inferiores) o un manguito (para los miembros superiores) que se deberá poner sólo durante el día. Ésta prenda se confecciona a medida, con una duración aproximada es de seis meses.

    ¿La prenda de compresión es para toda la vida?

    Dependiendo de la evolución del linfedema, puede ser necesario que la utilice siempre. En casos de linfedemas muy incipientes, sobre todo en linfedemas de miembro superior, y sólo a veces, se puede retirar con el tiempo.

    ¿Qué ejercicios debo realizar?

    Los ejercicios se pautan de forma individual ya que cada paciente requiere una atención personalizada. Se debe utilizar siempre una medida de contención, ya sea el vendaje, la media o el manguito porque realizar los ejercicios sin contención, puede agravar el linfedema.

    ¿Qué cuidados debo tener con la piel?

    La piel actúa como barrera contra los gérmenes; una pequeña herida es una puerta de entrada para las bacterias que pueden provocar una infección en los vasos que todavía funcionan. Por lo tanto, la piel debe hidratarse abundantemente con una crema de pH ácido, secarse exhaustivamente entre los dedos y tener especial cuidado al cortarse las uñas. Si por cualquier motivo se produce una pequeña herida en la zona afectada por linfedema, debe desinfectarla convenientemente.

    ¿Puedo realizar todas las actividades de la vida diaria?

    Normalmente sí pero, dependiendo del tipo de vida que se lleve, habrá actividades de la vida diaria que tendrá que adaptar. Hay que tener en cuenta que tanto el ejercicio excesivo como el calor, aumentan la cantidad de sangre que llega a los tejidos y, por tanto, también a la de la zona del edema. En estos casos, hay que aprender a controlar el tiempo y la calidad de sus movimientos.

    ¿Que complicaciones puedo tener?

    Si se respetan todas las recomendaciones que pautamos, no suele aparecer ninguna complicación. Pero si alguna vez siente su brazo o pierna caliente, con manchas rojas, y además tiene fiebre, debe acudir a su médico porque puede tratarse de una erisipela, una infección propia de los pacientes que padecen linfedema. Dicha infección aparece por la entrada de algún germen a través de la piel y, en estos casos, el tratamiento suele ser un antibiótico.

    ¿Qué resultados puedo esperar?

    Después de las sesiones de tratamiento de la fase intensiva, podremos percibir una disminución de volumen y una variación en la consistencia del edema. En cuanto a la reducción del volumen, estudios observacionales han demostrado una mejoría de entre un 33 y un 68 por ciento de reducción. En la fase de mantenimiento, cuando el paciente se implica activamente en el proceso, puede mantenerse el resultado conseguido. Sin embargo, cuando el paciente no sigue las recomendaciones, pueden perderse hasta un tercio de los resultados iniciales.

    Podemos en muchos casos llegar casi a la normalización del linfedema, pero el linfedema no se cura, es necesario continuar con la compresión y los tratamientos de mantenimiento para conservar los resultados obtenidos.

    Prohibiciones

    • No se debe tomar la tensión arterial en el brazo del lado intervenido.
    • No poner sueros, ni extraer sangre, en el brazo del lado intervenido.

    Algunos consejos

    • Cuide su piel y manténgala hidratada.
    • Si se produce algún corte o herida, desinféctelo cuidadosamente.
    • Controle su peso.
    • Evite coger grandes pesos o hacer esfuerzos continuados con el miembro con linfedema.
    • Evite las prendas ajustadas porque comprimen y dificultan las vías de drenaje.
    • Si realiza viajes largos en coche o avión, le convine utilizar un manguito de compresión.

     

    Para su caso en particular, el equipo de fisioterapia le facilitará indicaciones sobre el tipo de ejercicio más conveniente, pautas para su actividad laboral, etc.